Métodos
Métodos
Muchas familias tienen la sensación de que existe una única forma correcta de enseñar a leer y que solo hay que dar con ella. En realidad hay varios enfoques, y cada uno aporta algo. Aquí los describimos en términos generales, sin nombres ni sistemas de marca, te explicamos cómo saber si el camino elegido le va bien a tu hijo y repasamos los mitos que solo añaden preocupación.
El mejor enfoque es el que hace que tu hijo busque el libro por sí mismo, no aquel del que más se habla.
Cómo está organizada la sección: comparamos los enfoques por su esencia y por lo que conviene tener en cuenta en casa, con apoyo en materiales de orientación para familias. No nombramos métodos de autor ni programas, ni afirmamos que un mismo camino sirva para todos los niños.
Enfoques de la lectura temprana
| Enfoque | En qué consiste | Qué tener en cuenta |
|---|---|---|
| Lectura en voz alta | El adulto le lee al niño con regularidad, miran juntos las ilustraciones y comentan la historia. El niño se acostumbra al lenguaje de los libros, oye palabras nuevas y empieza a entender cómo se construye un relato. | Sirve para todos y siempre, también para quienes ya leen solos. Lo que cuenta no es la duración, sino la regularidad y un ambiente cálido. |
| Juegos con sonidos | El niño aprende a oír los sonidos sueltos de las palabras, a buscar rimas y a dividir las palabras en sílabas. Es la base de la conciencia fonológica y de la lectura futura: antes de ver un sonido en una letra, hay que oírlo. | Funciona mejor en forma de juego, sin cuadernos ni notas. Si tu hijo confunde sonidos de forma persistente, conviene que lo vea un logopeda. |
| Lectura silábica | El niño une sonidos en sílabas y sílabas en palabras, y poco a poco lee cada vez con más rapidez y seguridad. En español, gracias a una ortografía muy regular, es una de las vías más habituales. | Al principio la lectura es lenta y se pierde el sentido. Ayuda leer por turnos: el adulto se encarga de lo más difícil. |
| Lectura de palabras completas | El niño reconoce palabras conocidas de un vistazo: su nombre, lo que pone en las cajas, los pies de las ilustraciones. Esto le da la alegría de reconocer algo por primera vez y la sensación de que ya lee. | Es un buen complemento, pero no sustituye el trabajo con sonidos y sílabas: una palabra nueva la tendrá que ir componiendo por partes igualmente. |
Cómo saber si un enfoque le va bien a tu hijo
El indicador más sincero es su estado de ánimo. Si después de jugar coge un libro con ganas, busca letras conocidas por su cuenta y pide seguir jugando, vais por buen camino. Si, en cambio, cada invitación a leer acaba en lágrimas y excusas, conviene cambiar la forma, no apretar más.
Los enfoques se pueden y se deben combinar. Por la noche le lees en voz alta, durante el día jugáis con rimas y el fin de semana intenta leer el pie de una ilustración. Ninguno de estos pasos anula a los demás.
Fíjate en lo que le sale con facilidad y en lo que le cuesta. Lo fácil se puede reforzar y complicar poco a poco; lo difícil es mejor devolverlo al terreno del juego. Si una dificultad se mantiene mucho tiempo y no desaparece ni siquiera en un ambiente tranquilo, habla con su maestro o con un logopeda.
Secciones relacionadas
- Lecciones
Lecciones para madres y padres: cómo leer en voz alta, hablar del libro, jugar con los sonidos y conocer las letras sin prisa.
- Práctica
Juegos para hacer en casa: una semana de juegos con sonidos, contar la historia a partir de las ilustraciones y señales de que tu hijo necesita un descanso.
- Glosario
Definiciones sencillas de palabras sobre sonidos y letras, sobre la lectura y sobre cómo está hecho un libro infantil.
- Preguntas
Respuestas sobre la guía, sobre la lectura en casa y sobre cuándo y a quién acudir si la lectura cuesta.
Fuentes
- Materiales de orientación para familias sobre la lectura temprana (en términos generales)
- Materiales editoriales de la guía All For Children
Los consejos de esta guía se presentan en términos generales y se apoyan en materiales de orientación para familias y en recomendaciones de bibliotecas infantiles sobre la lectura en casa. Cada niño llega a los libros por su propio camino y a su ritmo, así que fíjate en el interés y el estado de ánimo de tu hijo, y consulta las dudas sobre el habla y la lectura con su maestro o con un logopeda.